''O sea,
resumiendo,
estoy jodido y radiante
y también
viceversa.''
Mario Benedetti,el poeta de la mente preclara.
La nueva generación de poetas neorrabiosos no la he creado yo, no la he nombrado yo, y, sin embargo, existe. Está claro. Y están todos locos.
Son jóvenes (o viejos jóvenes) que escriben con los dientes y las garras. Vierten ácido sobre Apollinaire, Quevedo y Machado, a los que veneran cada noche desde su altar (que no es otro que el boli o el Word o la pared o el blog o la piel).
Los nuevos poetas neorrabiosos son y no son perroflautas (son todos tigreflautas, eso sí), apoyan la revolución, se las suda la revolución. No dibujan sus tigres porque no saben, pero tienen amigos que pintan panteras (que son aún más elegantes).
No se entienden ni ellos.
Y qué.
A mí me molan los poetas neorrabiosos.


