Ni siquiera tú podrías cortar las alas. Me crecen poco a
poco pero fuertemente, a través de la piel. Duele y sangra. Son increíbles e
indestructibles, posiblemente de plata inoxidable o acero tóxico o mercurio.
Ni siquiera tú eres capaz de cargarte las aletas. Fulminantes;
veloces; llenas de gritos y a veces agua. Pura, cristalina, destilada, fuerte.
Ni siquiera tú puedes cerrar(les) los ojos. Se llenan de
lágrimas fluidas, pesadas, resistentes, densas. Se acumulan en las esquinas y
observan imperturbables.
Ni siquiera tú puedes arriar las velas. Se mueven por culpa
de un viento demasiado fuerte. Ciclogénesis explosiva; desgracias. No puedes impedir que una barca, movida por músculos
humanos, siga a la deriva.
Ni siquiera tú puedes detener el infinito.
